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domingo, 27 de julio de 2014

Cantabria (2da parte) de Santillana a Castro Urdiales

Dejando atrás Santillana del Mar, tomamos dirección hacia Suances, pero antes haremos una visita a la ermita de Santa Justa y la playa que lleva ese mismo nombre, pertenece a Santillana, dede aquí podemos acceder a la playa de El Sable de Tagle, la ermita está situada en la ensenada de Santa Justa, está incrustada en el acantilado como se puede ver en la foto. Según parece el origen de la ermita está en que la cavidad en que se edificó, fue elegida como morada por un anacoreta que entre el siglo VIII y X llegó hasta aquí desde Sevilla, donde estaban los restos de las santas Justa y Rufina, huyendo de los invasores musulmanes . Según dice el historiador del siglo XVI D. Ambrosio Morales "A media legua de Santillana, en una peña que se entra en la mar, está una iglesia dentro de una cueva teniendo la advocación de Santa Justa y Rufina, que están allí sus benditos cuerpos, y por esto tienen aquella ermita en gran veneración". Tal fue la importancia que tuvo la ermita, que en las ordenanzas del concejo de Puente Avíos de 1578 se establecía la obligatoriedad de acudir a la romería de Santa Justa bajo multa de 100 maravedies.  
En lo alto del acantilado, el conocido como “Mota Justa”, encontramos las ruinas de una defensa costera del siglo XIV, El Torreón o Atalaya de San Telmo. La Atalaya recibió este nombre de un milagro atribuido a San Telmo que se produjo cuando una embarcacíon ocupada por peregrinos que se dirijian a Santiago de Compostela naufragó frente a estas costas, durante siglos  sirvió de observatorio y punto de referencia para los navíos, así como de bastión y defensa contra las invasiones. En estos momentos se encuentra en ruinas y sólo se mantienen en pie parte de dos paredes del edificio originario, conservando los huecos de dos ventanas. Desde este punto se puede disfrutar de grandes vistas panorámicas de la Playa del Sable, punta Ballota. Como curiosidad decir que en las ruinas de este torreón se rodaron escenas de la película "El invierno de las anjanas", protagonizada por Eduardo Noriega y Elena Anaya.
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Seguimos camino hacia Suances, allí está la Playa de los Locos, rodeada de altos acantilados sufre siempre de un intenso oleaje al estar expuesta al mar abierto, para bajar a la playa tenemos que hacerlo por una escalinata. En Suances a pie de un acantilado está el El castillo de Ceruti y desde el se tienen vistas de la Playa de los Locos y de la Playa de la Concha; fue construido alrededor de 1904 a pedido del barón Peramola don Florencio Ceruti y Castañeda durante su gobierno en la alcaldía de Torrelavega.


El edificio nos hace recordar una antigua construcción militar de la Edad Media.
El castillo Ceruti fue reconstruido en el año 1987 y convertido en hotel, éste cuenta con hermosas habitaciones que individualmente cuentan con detalles que las hacen únicas. Cuenta con un espectacular mirador donde se observan maravillosas vistas hacia las playas y alrededores y una cafetería desde la que descansar y contemplar las vistas, por si no queréis pernoctar en el hotel. 

Hay más playas para poder visitar como la Playa de los Caballos, cerca de Cuchía, y a la que hay que llegar a pie, a través de un sendero que salva los imponentes acantilados que la dominan, y como no, unas escaleras. Continuamos camino en dirección a Santander, pero no está de mas hacer una parada en una playa muy especial, la Playa de Valdearenas de Liencres, situada en pleno parque natural las Dunas de Liencres y Estuario del Pas, al que podemos llegar en coche.
La Playa de la Arnía es una de las playas más impactantes del litoral cántabro. Se encuentra situada en la localidad de Liencres dentro del término municipal de Piélagos, en una zona cercana a las dos ciudades más pobladas de Cantabria, Santander y Torrelavega. Liencres tiene fama por sus playas, destacando la de Arnía. Es una zona muy abrupta donde abunda la roca caliza que nos deja este paisaje tan espectacular. El entorno de la Playa de la Arnía cuenta con una de las más espectaculares Plataformas de Abrasión junto con las de Mutriku, Deva o Zumaia en Guipúzcoa. La Plataforma de Abrasión o Rasa Mareal es el resultado de la erosión de los acantilados que aparecen al acumularse las rocas a lo largo del tiempo, estos accidentes del relieve costero son de vital importancia para los geólogos, gracias a ellas podemos conocer la historia geológica del continente.
Playa de Covachos - Santa Cruz de Bezana, Cantabria 
La playa de Covachos con sus finas arenas y aguas cristalinas la convierten en la típica playa paradisiaca. Es uno de los arenales mejor conservados de nuestro litoral cantábrico.Esta playa forma parte del Parque Natural de Liencres, una zona muy abrupta y agreste del Cantábrico que recibe popularmente el nombre de Costa Quebrada.
Desde aquí nos dirigiremos hacia Santander, a pocos kilómetros de distancia. Y Santander, eso ya son palabras mayores!. Que decir de esta maravillosa ciudad, situada en una bahía y protegida por un accidentado relieve, la capital de Cantabria ha sido importante gracias a su puerto a lo largo de la historia. Actualmente es una ciudad moderna, elegante y cosmopolita, con un intensa actividad cultural, repleta de jardines, plazas y edificios nobles, es por ello que se la conoce como la Perla del Cantábrico. La historia de la ciudad comienza cuando las tropas de Augusto sometieron a los cántabros, en 1187 recibió el título de Villa de Abadengo por Alfonso VIII, de echo la ciudad era una de las "Cuatro villas de la Costa de la Mar Oceána del Reino de Castilla" y gracias al permiso real de poder exportar a Flandes y Amberes las lanas castellanas, la ciudad se hizo más y más importante. A partir del siglo XVII se inició un periodo de decadencia comercial, y no fue hasta el siglo XIX cuando muchos cántabros regresaron de sus aventuras por las Américas en busca de fortuna. Gracias a los indianos se desarrollaron los astilleros y se creo el Banco de Santander. Durante los últimos 25 años del siglo XIX hubo un periodo de esplendor, que coincide con el veraneo aristocrático, es cuando se construye el Gran Casino, el Hotel Real, el club marítimo y el hipódromo de Bella Vista; se favorece la vida cultural con figuras tan célebres como Menéndez Pelayo, o el arqueólogo Sanz de Sautuola. Durante la Guerra Civil, Santander defendió el bando republicano sufrió daños muy graves, pasada la guerra en el 1941 la ciudad sufrió un grave incendio que afectó al casco antiguo, la reconstrucción fue difícil pero fructífera. Para la visita de la ciudad debéis hacer caso al insigne Azorín, pues ante la difícil decisión por donde comenzar dijo "dejad los planos; dejad las guías; no preguntéis a nadie. Tal vez el vagar a la aventura por el laberinto de las calles es el mayor placer del viaje".  Por ello os indicaré algunas cosillas, el resto tendréis que encontrároslo una vez estéis allí.

El Paseo de Pereda es sin duda la calle más emblemática y transitada de Santander, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico allá por 1985. Situado en el centro urbano, alberga un largo paseo paralelo a línea del muelle, y llega hasta Puertochico. En el siglo XIX, lo que hoy conocemos como el Paseo Pereda, eran muelles mercantiles y los bajos de los edificios eran ocupados por almacenes, navieros y comerciantes. Entre los edificios más destacados está el que se destina a sede central del Banco de Santander, obra del arquitecto González Riancho, con popular arco sobre la calle del Martillo y coronado con esculturas de Planes, fue construido sobre 1940. A lo largo del mismo podemos disfrutar de todo el esplendor de la Bahía de Santander. En él se encuentran muchos edificios históricos y señoriales del siglo XVIII principios del XX, destacando especialmente por su monumentalidad y envergadura el que se destina a sede central del Banco Santander.
Otro lugar interesante, son los jardines de Pereda. Tanto el paseo como los jardines fueron dedicados al novelista cántabro José María de Pereda. Los actuales jardines se levantan sobre el antiguo puerto de la ciudad y sus muelles mercantiles.
El Paseo Marítimo del Sardinero se encuentra en una de las zonas de mayor belleza y más lujosas de Santander y discurre paralelamente a las orillas de la emblemática playa del Sardinero, donde a finales del siglo XIX se popularizó como lugar de veraneo entre los principales personajes ilustres y de la nobleza europea. El Sardinero se extiende desde la Península de la Magdalena hasta Mataleñas y es considerada como una de las zonas más elegantes del litoral cantábrico.


Hoy conserva todo su encanto y es el centro turístico de Santander, estando particularmente animado en verano. El Sardinero es una de las zonas más emblemáticas de Santander y su paseo ha sido ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. Cuenta con las dos hermosas playas de El Sardinero y es recomendable pasear por los magníficos Jardines de Piquio, considerados como una de las zonas verdes más bonitas de la capital cántabra. En estos jardines hay una "Bola del Mundo" que en realidad es un potente instrumento astronómico llamado "TIERRA PARALELA".
Una TIERRA PARALELA es un instrumento astronómico formado por una bola del mundo, cuyo eje se encuentra correctamente orientado en la dirección Norte-Sur, y dispuesta además de tal modo que en la parte superior de la esfera se encuentre precisamente el lugar donde se ubica el instrumento (Santander, en este caso). La antigüedad del monumento (hacia 1930) le confiere un notable valor histórico y artístico que hay que añadir a su valor astronómico.

A lo largo del paseo marítimo podemos encontrar gran variedad de terrazas, restaurantes, cafeterías, discotecas.. así como varios hoteles, el emblemático Casino del Sardinero y el Auditorium al aire libre. En uno de los extremos del paseo se encuentra la península de la Magdalena con el palacio homónimo y frente a ella la isla de Mouro con su faro. 
La península de La Magdalena es la joya de una ciudad, tan espectacular como Santander. Es una obra de la naturaleza, que ha sido remodelada y mejorada por el hombre. El Palacio de la Magdalena se encuentra sobre un alto, al final del paseo, y es una maravilla de un estilo ecléctico, una mezcla de estilos ingleses y franceses con la incorporación de elementos típicos de la arquitectura montañesa.

Desde allí, hay una gran vista de la isla del Moro, los acantilados, El Sardinero con casi 2 kilómetros de fina arena. Durante mucho tiempo, caladero de sardinas, de ahí proviene el nombre de El Sardinero. Desde los jardines del Palacio de la Magdalena  se puede acceder a las playas de Los Bikinis y Los Peligros.

 

La construcción del Palacio Real de la Magdalena comienza en 1908 con la construcción de un palacio para los reyes. El proyecto, fue llevado a cabo por  los arquitectos Javier González Riancho y Gonzalo Bringas Vega y se realizó con la participación de todos los santanderinos mediante suscripción popular. Se finalizó en 1912 y se regaló entonces a los monarcas. Entre 1913 a 1930 fue sede veraniega de la corte española. Alfonso XIII, encuentra en Santander y su provincia un lugar idóneo para la práctica de sus deportes favoritos: las regatas de vela y la caza. El rey y su familia lo ocuparon regularmente hasta la proclamación de la II República. En 1914 fueron proyectadas las caballerizas por Javier González Riancho. Las mismas emulan a un poblado inglés medieval con tejados puntiagudos de vertientes pronunciadas, entramados de madera vista, etc. En 1982 fue declarado monumento histórico-artístico. Entre 1993 y 1995 fue rehabilitado por el ayuntamiento de Santander, según proyecto de Luis de la Fuente. Cada verano acoge los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

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La Plaza Porticada, también conocida como Plaza de Velarde, surge tras el incendio que asola Santander en 1941. Durante la reconstrucción de la ciudad, se crea esta plaza de estilo neo-herreriano, y fue el lugar donde en 1952, y gracias al impulso de Ataulfo Argenta y José Manuel Riancho, se crea el Festival Internacional de Música y Danza de Santander. Gracias a él, la Plaza Porticada fue considerada por todos durante cuarenta años la "plaza mayor de la música" en España.

Actualmente, los edificios de la plaza están ocupados por la Delegación del Gobierno, Caja Cantabria y otros edificios gubernamentales, y está adornada con estatuas alegóricas que representan "El Ahorro" y "La Beneficiencia", obras de Agustín Herrán. Durante la última remodelación acometida en la plaza se han encontrado restos arqueológicos de la antigua muralla medieval de Santander y de la Puerta del Mar, entrada principal marítima a Santander en la edad Media, así como bunkers y refugios antiaéreos de la Guerra Civil. En estos momentos se está terminando el estudio arqueológico que determinará el uso que se le dé a estos descubrimientos.
La Catedral de Santander, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, fue levantada en el siglo XIV y es uno de los monumento más antiguos de la Ciudad. Su arquitectura es de estilo gótico y su planta es de tres naves, siendo la central más ancha y alta que las laterales, separadas por pilares de gran altura. En su interior se guarda el sepulcro de Marcelino Menéndez Pelayo y destacan las ruinas romanas en la Cripta del Cristo, situada en los bajos y perteneciente a la etapa constructiva.
La Cripta del Cristo, situada bajo los suelos de la Catedral, confirma el pasado romano de Santander. Su construcción se realizó a lo largo del siglo XIII y es el monumento más antiguo de la Ciudad. Se encuentra situada sobre un promontorio que los romanos llamaron Summun Rostrum, lugar donde establecieron la ciudad de Portus Victoriae. Bajo la Cripta fueron encontradas en el siglo XVI las reliquias de San Emeterio y de San Celedonio, patrones de Santander. A lo largo de su historia ha sido reconstruida en numerosas ocasiones, sobretodo a raíz del incendio sufrido en el año 1941. Fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1931.
Hay muchas más cosas por ver, aquí solo os he puesto un poco para que tengáis ganas de visitarla, creedme merece la pena. Seguimos camino hacia Santoña,
Aunque hay testimonios de que ya había sido ocupada en el Paleolítico, la actual, se remonta directamente al Monasterio alto medieval de Santa María del Puerto, del que hoy queda la iglesia que lleva el mismo nombre, y que reune elementos románicos y góticos en su arquitectura, así como aportaciones góticas y flamencas en tallas y retablos. (Ver más información sobre el monasterio)
 
La importancia histórica de Santoña como plaza destacada para la defensa de la costa se demuestra con sus tres fortificaciones: el Fuerte de San Martín, al final del Paseo Marítimo. Se construyó a comienzos del S.XVII pero en los dos siglos posteriores sufrió sucesivas rehabilitaciones que transformaron el Fuerte de San Martín en una imponente fortificación. Con una superficie de 2.700 metros cuadrados actualmente tiene forma de herradura y está formado por dos órdenes de fuegos acasamatados, con una terraza superior donde también se colocaban cañones y obuses; el Fuerte de San Carlos, más próximo a la bocana de la bahía; Es el más antiguo de Santoña, fue construido con tierra y madera a principios del XVII, en un punto que ya antes servía de atalaya de vigilancia costera, a finales de ese mismo siglo la villa decidió sustituir esta mala batería por otra de piedra, que pasó a denominarse Fuerte de San Carlos en honor al monarca Carlos II.

Remodelado en los dos siglos siguientes, las obras que por mandato de Leopoldo O'Donell, se realizaron en la plaza fuerte de Santoña, le convirtió en un importante complejo defensivo de sillería dotado con un gran cuartel para la tropa, varios edificios para almacenes y polvorines, una pequeña plaza de armas y una batería acasamatada similar a la de San Martín, pero de un sólo piso.

Con sus 37 cañones era otro fuerte esencial para la defensa del puerto de Santoña. y el Fuerte del Mazo o "de Napoleón", El propio Napoleón dirigió la construcción del fuerte que lleva su nombre en 1812. Y domina todos los puntos al norte y oeste evitando cualquier ataque, ya sea mediante desembarco en la playa de Berria como a través de una invasión por tierra. El fuerte contaba con un cuartel para más de un centenar de soldados y con un almacén de repuestos. Su obra exigió un gran desembolso y supuso esfuerzos importantes, incluso se llegó a desmontar parte de la peña sobre la que se estaba levantando.

Además de los tres fuertes, Santoña tiene dos faros, el Faro del Pescador, junto a la Playa de Berria, y el Faro del Caballo, al cual se accede a través de casi 800 escalones de piedra.
Al estar rodeada de monte, marisma y ría, Santoña es prácticamente una isla en tierra firme. Esta característica geográfica ha servido para dotarla de una fuerte personalidad, apreciable en el carácter intenso de sus gentes y en el arraigo popular de sus tradiciones. 
Castro Urdiales - De Castro Vardulies a Flavióbriga, Cantabria Oriental
Acabaremos el recorrido en Castro Urdiales,  se encuentra más cercana a Bilbao (35 km) que a Santander (75 km). Ésta fue la primera población del Cantábrico en recibir el título de villa en 1163. Podemos contemplar en la foto, el conjunto monumental de Castro, donde aparece la iglesia, el castillo, faro y la ermita de Santa Ana, junto al puerto pesquero. Castro Urdiales proviene del antiguo Castro Vardulies, campamento de los várdulos. Este pueblo participó en la rebelión cántabra contra Roma. Posteriormente los Flavios, levantaron la colonia de Flavióbriga
 Castro Urdiales es un municipio de Cantabria. Forma un bello conjunto histórico artístico, donde destaca la colegiata de Santa María construida en estilo gótico, además de su faro que es de origen romano. Durante la Edad Media, Castro Urdiales fue incorporada al reino de Asturias y León. Formó parte de la organización marítima castellana de las Cuatro Villas, dependiente de Laredo, aunque siempre Castro estuvo vinculado a Vizcaya debido a su proximidad geográfica.
La villa ofrece además una edificación popular muy característica, con balconadas de madera orientadas a los jardines del paseo de Amestoy. El conjunto urbano de la puebla castreña tiene origen medieval y logró en 1978 el reconocimiento como Conjunto Histórico. Su patrimonio monumental está formado por la iglesia de Santa María, -la mejor obra gótica de Cantabria (construida entre los siglos XIII y XV)-, el castillo-faro que se ubica junto a ella y el bello puente medieval y la ermita de Santa Ana. El conjunto constituye la imagen más representativa y hermosa de la localidad, que en épocas más recientes se vio enriquecida con las obras de Eladio Laredo (prestigioso arquitecto castreño), entre las que sobresale el palacio Toki-Eder. Fue construido en 1901 por encargo de Luis de Ocharán. Es de estilo modernista clasicista a modo de villa italiana, siguiendo la corriente historicista de la época.
Castro Urdiales cuenta asimismo con testimonios de arte rupestre de incalculable valor, caso de la cueva de la Peña del Cuco. El yacimiento se encuentra en la costa, al oeste del núcleo de la villa, cercano la plaza de toros. La cueva prehistórica presenta grabados rupestres muy finos del Paleolítico superior (hace 12.000 años), que reproducen ciervos, caballos y cabras.

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Igualmente digno de mención es el yacimiento romano de Flavióbriga, que ocupa todo el subsuelo bajo la actual ciudad de Castro, a unos dos metros de profundidad. Y como punto final comentaremos que también tiene un Castillo de los Templarios, bueno más bien ya queda poco de él, apenas unas ruinas que van desapareciendo debido al paso del tiempo y la erosión. Al parecer este castillo, de roca, que controlaba la rasa costera, data del s.XIV y fue refugio de la Orden del Temple. Aunque hay dudas sobre su origen la relación que ha mantenido con el Priorato de Campijo, al estar enclavado en sus tierras, confirma esta teoría. Otra prueba de ello es que Campijo siempre perteneció a los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, refugio de los Caballeros Templarios, al desaparecer la polémica orden militar.

 

 


domingo, 20 de julio de 2014

Cantabria (1ra parte): seguimos por la Costa del Mar Cantábrico



Esta vez la ruta será por Cantabria, una comunidad autónoma pequeña, pero no por ello menos importante para visitar. Situada entre Asturias y País Vasco, cantabria se rebela como un pequeño paraíso que cuenta con más de 220 km de costa y más de 90 playas abiertas al mar cantábrico. Las hay para todos los gustos: grandes, pequeñas, urbanas, agrestes, recogidas, tranquilas, familiares… algunas de ellas a tan sólo 10 minutos del aeropuerto! 


La primera playa es la de Pechón o Amió Pechón, situada en la costa occidental de Cantabria, la más frecuentada de las cercanas a Pechón, localidad de la que dista menos de un km. Es en realidad unalengua de arena que se une con un pequeño islote durante la bajamar.

La siguiente playa de las muchas que tiene Cantabria es la Playa de San Vicente de La Barquera o Tostadero San Vicente de la Barquera,situada en la costa occidental de Cantabria, en la margen derecha de la ría de san Vicente de la Barquera. En esta localidad también podemos visitar la Playa de Merón o Sable de Merón, ésta playa tiene una longitud de 3500 metros con una arena blanca y muy fina. La Playa de Gerra es una playa muy popular entre los surfistas debido a las fuertes olas y vientos que la caracterizan, mide 900 metros.



San Vicente de la Barquera - Villa marinera de importante interés turístico

En la foto contemplamos una panorámica de San Vicente de la Barquera, al fondo vemos los Picos de Europa.  Este bello pueblo se sitúa en lo alto de un promontorio, rodeado por dos rías, la de San Vicente y la de Rabia y el Mar Cantábrico. Es uno de los municipios más importantes de la costa occidental de Cantabria. Gran parte de su término municipal pertenece al Parque Natural de Oyambre, se trata de un ecosistema litoral con dunas, playas y bosques. San Vicente de la Barquera posee un interesante conjunto artístico, presidido por la imponente iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, levantada en estilo gótico aunque empezó a construirse en el S. XII, en estilo románico. Esta iglesia formaba parte de la fortaleza medieval y de la muralla. Otros edificios de interés son el castillo, recientemente restaurado y el Hospital de Peregrinos. Recordemos que por San Vicente de la Barquera pasa el Camino de Santiago del Norte que va en paralelo a la costa. También son de notable interés el Puente de la Maza, construido en piedra en el S. XV, por él pasa hoy día la transitada carretera nacional 634, que une San Sebastián con Santiago de Compostela, y el Puente de Tras San Vicente levantado en el S. XVIII y con nueve ojos. San Vicente de la Barquera es un paraíso donde se combina montaña, río, mar, lago, arte cristiano y judío... Una de las ciudades más importantes del Cantábrico, por ella empiezan el nacimiento de numerosas rutas, como por ejemplo la que lleva a Potes pasando por el Desfiladero de la Hermida. En el S. XIII, Alfonso VIII la otorga el Fuero formando una de las cuatro villas cántabras dependientes del Bastón de Laredo, junto con Santillana, Santander y Castro Urdiales.

"Vista aerea Comillas" by Nacho Castejón Martínez - originally posted to Flickr as Comillas. Licensed under CC BY-SA 2.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vista_aerea_Comillas.jpg#/media/File:Vista_aerea_Comillas.jpg
Seguimos nuestro camino hacia Comillas, sin duda alguna, una de las localidades más hermosas y conocidas de Cantabria, un conjunto arquitectónico magnífico enmarcado por un entorno natural y paisajístico de excepción.
Emigrantes regresados de América, junto con el modernismo catalán, transformaron Comillas en el siglo XIX. Su arquitectura pintoresca, es buena muestra del neogótico, neoárabe, neomudejar… Un conjunto sobresaliente que destaca por su singular belleza.
Durante la edad Media, Comillas fue una pequeña población que vivía de su pequeño puerto pesquero y de su actividad agrícola y ganadera. Enclavada en el occidente de Cantabria pronto cayó bajo el poder de los Marqueses de Santillana, con los que la población local mantuvo numerosas tensiones. Su iglesia gótica, forma hoy parte del bello cementerio de la villa declarado Bien de Interés Cultural. 
A finales del siglo XIX, la historia de la población dio un giro importante, gracias a un ilustre personaje Don Antonio López López que tras emigrar a América y fundar importantes empresas navales y tabacaleras en la ciudad de Barcelona, comienza a realizar importantes inversiones en Comillas. Debido a sus aportaciones para la guerra de Cuba, el rey le otorga el título de Marqués de Comillas. A partir del siglo XIX, la prosperidad de Comillas va creciendo. Alfonso XII, invitado por el Marqués acostumbra ya a veranear en cuatro casas familiares acondicionadas para la corte. Este hecho provoca que gran cantidad de nobles y adinerados se asienten en la comarca. 
El Marqués comienza una gran actividad constructora en la finca de Sobrellano, comenzando las obras del panteon y del palacio que seran concluidas tras su muerte. Su hijo D. Claudio mantiene las buenas relaciones reales y gasta gran parte de su fortuna en colaboraciones y obras benéficas. El II marqués crea la Universidad Pontificia, aunque el edificio fue levantado por los Jesuitas Don Claudio se lo ofrece al Papa, otorgándole el titulo de Pontificia. A finales del XIX, Comillas es uno de los lugares, junto con Santander, de mayor prestigio estival del Cantábrico.


Sin duda, los más ilustres veraneos de Comillas fueron los llevados a cabo, en el siglo XIX por el rey Alfonso XII. Con el tiempo la más variopinta nobleza fue eligiendo la villa como lugar de reposo, atraída por sus maravillosas playas donde se practicaban los famosos baños de ola.
Playa de Comillas
"Capricho de Gaudí" by Ana maria cuevas - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 es via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Capricho_de_Gaud%C3%AD.jpg#/media/File:Capricho_de_Gaud%C3%AD.jpg
El capricho: Esta residencia de verano se construyo en 1883 por encargo de Máximo Díaz de Quijano, concuñado del Marques de Comillas y con la dirección del arquitecto Cascante Colom según plano de Gaudi. El capricho consta de semisótano, piso y buhardilla, con una torre lateral que resalta por su verticalidad en un conjunto marcadamente horizontal.

En la planta noble destacan un salón a doble altura, un comedor unas cuantas habitaciones, mientras que en el semisótano y en la buhardilla estaban la cocina la cochera y otros espacios para el servicio. Sobre un impresionante zócalo de piedra, las fachadas muestran la alternancia de franjas horizontales de ladrillo visto y frisos de cerámicas con los motivos vegetales de la flor y la hoja de girasol, presentes también en el friso superior, en la torre y en los testeros de las aperturas.



Encima del porche de entrada, formado por columnas robustas con curiosos capiteles ornados con representaciones naturalistas de hojas de palma y golondrinas se alza la torre mirador, en cuyo interior una escalera de caracol permite subir hasta la arte más alta, acabada en un templete. 


Tanto encima del porche como en la parte superior de la torre hay una barandilla circular de hierro con montantes que adoptan la forma de latigazo y tiene una decoración de hojas de parra. Otros elementos destacados son los balcones de hierro, que cuentan con unos bancos de listones de madera para sentarse y un baldaquino, también de hierro, y las ventanas de guillotina, que al abrirse o cerrarse, suenan con tonos diversos, gracias a unos contrapesos. 


El ayuntamiento nos propone un par de rutas por la ciudad muy interesantes  http://www.comillas.es/visitasobligadas.asp  si después de visitarla os apetece remojaros un poco, está la Playa de Comillas, de arena fina y suave pendiente, mide apenas un kilómetro, y hay un prquing de pago donde dejar el coche (unos 2 euros). Como en Comillas se han rodado muchas películas, han creado rutas por la ciudad para conocer los lugares de rodaje utilizados en películas como Primos, Al Ponerse el sol, Bolero, Fortunata y Jacinta, Fuga de Cerebros 2, y otras tantas.

http://www.viajarporcantabria.com/wp-content/uploads/2013/06/ruta_del_cine_comillas.jpg

Seguiremos por la carretera CA131 hasta Cobreces, su playa es una de las más frecuentadas de Cantabria al estar en la costa central. Ahora os propongo llegar por la misma carretera a un pueblo que siempre me ha encantado, Santillana del Mar, y que aunque se llame "del Mar", resulta que es un pueblo interior, no muy lejos de la costa, y donde lo que hay son grutas... sobre todo la más importante de todas, las Cuevas de Altamira, ahí es nada! Pero primero hablaremos de Santillana del Mar

"Plaza de la Colegiata" by José Luis Filpo Cabana - Own work. Licensed under CC BY 3.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Plaza_de_la_Colegiata.jpg#/media/File:Plaza_de_la_Colegiata.jpgAquí os pongo un mapa con lo que hay que ver, pero yo os aconsejaría perderos en él, e ir descubriendo y disfrutando de uno de los pueblos más bonitos de España, y lo digo con conocimiento de causa. Pero por algún sitio hay que empezar y lo haremos por la Calle Santo Domingo, calle principal de la villa. Según vamos paseando por ella, podemos ir admirando sus casas señoriales y palacios. El primer monumento importante que nos encontramos es la Colegiata de Santa Juliana, en el centro de la villa. Construida en el Siglo XII sobre los restos de una antigua ermita, es de estilo románico (declarada Monumento Nacional en 1889). La villa de Santillana fue construyéndose alrededor de ella.



"Palacio Valdivielso S.XIII, H***Altamira" by Palacion - Own work. Licensed under CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Palacio_Valdivielso_S.XIII,_H***Altamira.jpg#/media/File:Palacio_Valdivielso_S.XIII,_H***Altamira.jpg
Si seguimos paseando, y nos encontraremos con numerosos palacios, como el de Velarde o Las Arenas. Construcción del siglo XV, época del transición entre el Gótico y el Renacimiento. El Palacio Valdivieso, de 1710. Actualmente es un hotel. Otros palacios y casas interesantes que nos encontraremos en nuestro recorrido son, el Palacio de Benjemís, sede de exposiciones, o las casas de los Villa, los Alonso o los Bustamente.   también son las torres: la Torre de Merino, donde se organizan exposiciones temporales, es del siglo XIV. O la Torre de don Borja, de finales del XV o comienzos del XVI. Se restauró en 1981 para albergar la Fundación Santillana. Antes de seguir con los museos, como el Museo El Solar, más conocido como el de La Inquisición o de la Tortura, donde encontramos numerosos instrumentos de tortura de los que utilizaban los inquisidores para combatir a los herejes. Y si nos ha dado hambre podemos hacer una parada en el camino y comernos un cocido montañés en uno de sus múltiples restaurantes. Para alojarse tenemos el Parador Nacional de Gil Blas, el Hotel Casa del Marqués (un 5 estrellas), o bien una posada como la Posada de la Abadía que pertenece a la Red de Posadas de Cantabria.


"Santillana, detalle" by FranchoBeltrán - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 es via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Santillana,_detalle.JPG#/media/File:Santillana,_detalle.JPG
Paseando por Santillana, podéis degustar la típica Quesada, una tarta de queso buenísima, o bien algún Sobao Pasiego, muy típico de toda Cantabria, o comprar las típicas anchoas, que tanto promociona el anterior presidente de la comunidad autónoma, el televisivo Miguel Angel Revilla. 

Si vais con niños, cerca está el Zoo de Santillana del Mar, es un zoo privado, pero las instalaciones y la manera que tienen de atender y cuidar a los animales es magnífica, está considerado por ADENA/WWF  como uno de los cuatro mejores del país, y crían en cautividad más de 40 especies en vías de extinción, si ya sé que los animales deberían estar en su hábitat natural, con los de su especie, pero reconozcámoslo, el peor enemigo de la naturaleza y de los animales suele ser el mismo hombre, así que yo veo bien que existan este tipo de zoos, siempre que sean educativos y nos sirvan para proteger lo que otros destruyen, si queréis conocer a sus habitantes y ayudar con la fundación: fotos de instagram.
Para los que les guste ir atrás, muy atrás en el tiempo, les recomiendo ir a la Cueva de Altamira, descubierta por Marcelino Sanz de Sautuola  en 1879, está ubicada en el recinto del Museo de Altamira en una de las colinas que circundan el recogido y agradable valle que da cobijo a la villa de Santillana del Mar. Su descubrimiento suscitó una fuerte polémica entre los arqueólogos, ya que no creían que los hombres prehistóricos fueran capaces de hacer unas pinturas tan perfectas. La estancia principal, denominada sala de policromos, ha sido considerada como la “Capilla Sixtina del arte cuaternario”. En su techo se representan casi un centenar de animales y signos, destacando los 21 bisontes en distintas actitudes, acompañados de otros animales como ciervos, caballos, cabras, bóvidos, además de signos, manos y figuras humanas, a veces superpuestos, efectuados con técnicas diversas – grabado, silueteado, pintado, raspado y efectos de sombreado - que dan como resultado una composición de gran movimiento y belleza, única en el arte paleolítico. Su realización data de hace 14.000 años. El resto de la cueva (que tiene un desarrollo longitudinal de 270 m) contiene numerosos grabados, incluso más antiguos, y un importante yacimiento arqueológico en el vestíbulo.  La cueva de Altamira ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  Las visitas son muy restringidas, es por ello que en el museo han hecho una reproducción exacta de la original, para así poder preservarla y seguir estudiándola. En este link tenéis las condiciones de acceso: 
http://museodealtamira.mcu.es/PreparaLaVisita/visitaLaCueva.html aquí os dejo una visita virtual por si os consuela el no poder verla en directo...

Hasta aquí la primera parte de Cantabria, más adelante seguiremos visitando la región...


 









 

sábado, 19 de julio de 2014

Los Castillos Cátaros (2da parte)

Esta vez continuaremos viaje hacia el norte, la última parada en el post anterior, fue en el castillo de Quéribus. Ahora continuaremos por la carretera hacia el pueblo de Tuchan, pasado el cual se encuentra el castillo de Aguilar. Después seguiremos más o menos como indica el mapa, este recorrido se puede hacer en un fin de semana tranquilamente y se puede empezar por cualquier punto que veis del mapa ya que es un recorrido triangular. Por la zona hay muchos lugares donde alojarse, pero tal vez el campamento base lo tendría en Carcassone pues es una de las ciudades más grandes y mejor comunicadas de la zona, y donde mayor oferta de alojamiento podemos disponer.

Tuchan tiene el ambiente de una ciudad fronteriza, pues formaba parte de la antigua frontera entre Francia y Aragón, junto con los castillos de Quéribus y Peyrepertuse que se encuentra a pocos kilómetros de distancia. La ciudad y sus alrededores han vivido y luchado durante mucho tiempo. En el cercano pueblo de Tauteval, se encontró un esqueleto de 400.000 años de antigüedad.

La ciudad ha sido testigo de la violencia, tanto por los fenómenos naturales ocurridos, como por parte del ser humanoEn 1311 unos 133 jefes de diferentes familias de la zona, rindieron homenaje a la Abadía de Fontfroide; por aquel entonces, la población total se podía contar en cientos, pero sólo 60 años después, el número de familias se había reducido a 26. La población había sido devastada por la peste. A partir de mediados del siglo XV hasta mediados del siglo XVII y con la firma del Tratado de los Pirineos, que finalmente estableció la frontera entre Francia y España, la ciudad fue invadida varias veces por los ejércitos españoles.

En 1525 los habitantes del pueblo fueron llevados a Perpignan como rehenes y sólo fueron liberados cuando se pagó el dinero del rescate. Ahora las batallas se libran en el campo de rugby pues tal y como anuncia un cartel a la entrada del pueblo, han sido 5 veces campeones de Francia, la última en 1999. La oficina de correos, es un hermoso edificio de estilo Art Nouveau, es un monumento histórico protegido como es el Château d'Aguilar. Esta región es productora de los vinos Fitou, si queréis comprobarlo dirigiros a Les Producteurs de Mont Tauch.

O bien en el Château Nouvelles, a 2 kilómetros, hacia el norte (se puede comprar un buen vino Fitou).
Después de probar el vino podemos ver una antigua calzada romana, la vía Mercadaria, que pasa cerca. Los romanos llegaron hasta esta zona para explotar los yacimientos de hierro, oro, plata y plomo. Además, Narbonne, que era el puerto romano en la costa mediterránea, se encuentra a tan sólo 45 kilómetros de distancia.

Como se puede ver en la foto, tiene forma pentagonal, con cinco torres, es uno de los mejor conservados. En el año 1020, Bernard Taillefer, conde de Besalú (Catalunya) legó a través de testamento sus tierras a sus hijo Guilhem, posteriormente, a finales del siglo XI pasará a manos de la casa de Carcassona, concretamente de la familia Termes, vasallos de los Trencavel. 

El hijo de la familia Termes, Olivier de Termes se exilia en la corte aragonesa junto con su madre y hermanas, luchando en diferentes batallas, y gracias a sus talentos militares el rey francés Louis IX, le restituye las tierras que le habían sido expoliadas a su padre (pues era Cátaro) incluyendo el Châteu d'Aguilar. 

Después de participar en la conquista de Mallorca junto a Jaime I y participar en la Séptima Cruzada, vende sus posesiones incluido el castillo de Aguilar, y distribuye las ganancias en donaciones principalmente a la abadía de Fontfroide, con el resto financiará una expedición y un contingente real militar que partirá hacia Tierra Santa en 1264. Se trata de la Octava Cruzada, donde morirá en la ciudad de Acre cuatro años más tarde.



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De aquí seguiremos camino hacia Villerouge Termenès, donde también hay otro castillo cátaro. El visitante quedará reconfortado visitando el pueblo de los cátaros, recorriendo sus tortuosas calles de época medieval, transportándose a más de seis siglos atrás, en aquellos azarosos tiempos, la visita obligada sin duda es la iglesia de Sant-Etienne, con su retablo del siglo XVI restaurado con todo primor. Y como no, el Castillo de Villerouge-Termenès, del siglo XIII, con sus torres almenadas en las cuatro esquinas, se alza en medio del pueblo, por lo que su acceso es perfecto; por medio de una rampa en la parte norte, que nos conduce a una puerta fortificada, en la que podemos ver las armas del arzobispo Bernat de Farges. El pueblo se apiña alrededor de lo que había sido una residencia veraniega de un señor cátaro, ya que a menos de 25 metros se encuentra el refrescante río "Le Lou". 

Además se puede recorrer tranquilamente el camino de ronda, en la parte alta de la muralla. Este castillo está flanqueado por cuatro torres, y se puede visitar el museo cátaro. El mejor momento para visitarlo es desde el 15 de Julio hasta finales de agosto de cada año,  pues los habitantes del pueblo, representan la vida en el castillo de Villerouge-Termenès, en “L’estival medieval” con gran fidelidad. Se proyectan audiovisuales muy completos, con vídeos, diapositivas, maniquíes vestidos de la época, una manera interesante de mostrarnos como era la vida común de los cátaros, También se exponen frescos murales rescatados recientemente.


En la sala de banquetes, del castillo se puede degustar la carne al estilo medieval, en una larga mesa a tal efecto, donde no se utilizan tenedores ni platos, tan solo cucharas, cuchillos tajaderos y escudillas, las tortas de pan sin levadura, y sirviéndose la bebida en cubiletes, jarras o botijos. ¡Vamos, toda una experiencia!.


Los poderosos Arzobispos de Narbona son los señores del pueblo y del castillo desde el siglo XII, aunque sufrió varias ocupaciones a lo largo de su historia. Primero por el Señor Pierre de Peyrepertuse, que ofrece la villa a su hija como regalo de boda con Pierre Oliver de Termes quien no devolvió el castillo a los Arzobispos de Narbona hasta varios años después. 

En 1227 el Papa Honorius-III acusa al Arzobispo de Narbona de atender las quejas de Villerouge contra las usurpaciones de los cruzados de Simón de Montfort, en la persona de su vasallo Alain de Roucy, quien finalmente tomó posesión del castillo. Después, el pueblo se liga a la causa catara y fue en este castillo donde en 1321 concretamente el 24 de agosto, Guilhem Bélibaste, un Perfecto refugiado en Cataluña, (el último cátaro occitano conocido) fue quemado vivo en la hoguera en el patio del castillo. Solo los Perfectos podían transmitir la religión, por lo que su muerte significaba el final de la religión cátara. Con su quema se dio por concluida la cruenta campaña de persecución sistemática que sufrieron los cátaros. 


Ahora hay que seguir hacia Lagrasse, oficialmente es "uno de los más bellos pueblos de Francia", Es un pequeño pueblo situado en la confluencia de dos valles, y vinculado a la abadía benedictina a la que debía su prosperidad original gracias a dos graciosos puentes que atraviesan el río Orbieu. Si queréis tomar  una foto de postal, hay un lugar bastante amplio en la carretera donde parar para hacer la foto, la vista de esta escena clásica (que podéis encontrar en las tiendas de souvenirs del pueblo) se encuentra en la sinuosa carretera que desciende a la ciudad en dirección a Narbona. 

La ciudad se ha convertido en un refugio para alfareros y artistas, hay casas medievales que datan del siglo XIV que se han convertido en estudios y zonas de exposición de sus obras. Si se quiere un poco de descanso y tranquilidad a la vera del río, hay un lugar para bañarse y tomar un pequeño picnic justo debajo de la abadía. 

También es una Cité Médiévale, pero diferente a la de Carcassona, pero no por ello no tiene su encanto, y hay muchas cosas para ver, como el puente, l’église Saint Michel (s. XIV), también hay varias mansiones medievales, una plaza porticada y la Tour de Plaisance (s. XIV – XV), pero si lo que queréis es degustar o comprar prooductos típicos de la región los encontraréis en la Maison du Terroir de Lagrasse (tel. 04 68 43 11 43), una sala de exposición de productos de la tierra - incluyendo el vino, por supuesto, pero también la miel, aceitunas y queso de cabra. Un establecimiento similar, 'Vins Corbières Alta Expresión ", en la Place de la Halle, representa a un grupo de productores de vino locales.

http://vppyr.free.fr/images/imagespat/05-lagrasse_bourg/p05_02_plan_cite_medievale.gif
Un nuevo museo abrió sus puertas en el pueblo en 2009: El Museo "1900 AD" (en la parte inferior de la calle principal). Y, por supuesto, ninguna visita a Lagrasse está completa sin la visita a la abadía en sí, una de las más antiguas y más ricas de Francia. La Abadie de Sainte Marie de Lagrasse

Hay una historia que habla de los orígenes del monasterio y que menciona a una romanna de nombre Filomena, en un manuscrito que data del siglo XIII. En el se menciona que, en este lugar, siete ermitaños en el mes de Septiembre realizaron el milagro de la multiplicación del pan para alimentar a miles de soldados que estaban enfrentados en una sangrienta batalla con los sarracenos. Y, según, la leyenda este hecho fue lo que posibilitó que Carlomagno fundara la abadía, en el siglo VIII. En otras leyendas, Carlomagno no sale tan notablemente conmemorado, como en el nombre que se le asigna a un hueco en las colinas cercanas y que reza "Carlomagno de nalgas". Este insigne personaje se supone que tuvo la mala suerte de caerse de su caballo y dejar  la huella de su augusta parte posterior en las rocas cercanas.

File:095 Abadia de Santa Maria, façana est, torre i església.jpg

Ahora hay bastante camino por carretera hasta llegar a Minerve , es un pequeño pueblo del departamento de Herault en la región del Languedoc-Rousillón, calificado con el sello de calidad de “Los pueblos más bonitos de Francia”.
Situado en una meseta calcárea rodeada de profundas gargantas que el cauce de los ríos Cesse y Brian siguen formando en la actualidad. Esta actividad del agua ha dado lugar a la creación de los llamados Pont Naturell, cavidades calcáreas por donde desaparece el río para aparecer algo más allá. 
Desde el aparcamiento habilitado al otro lado del barranco, se llega a Minerve recorriendo parte de las Gorges du Briand.
Bien, teniendo en cuenta que queda más bien poco de la ciudad amurallada, tenemos que imaginarnos que había un puente levadizo que permitía el acceso al castillo, éste tenía dos fosos a cada lado, y así quedaba separado de la ciudad a la vez que bloqueaban el acceso a Minerve. Para acceder a ella se podía hacer a través de dos puertas, la principal se encontraba en la zona del actual cementerio, la segunda puerta está al sur y aún puede verse. 
La ciudad de Minerve fue un enclave cátaro que también se vio asediado por el señor de Montfort durante la cruzada albigense. Después del saqueo de Beziers en 1209, muchos cátaros y Perfectos se refugiaron en Minerve, capital del Minervois. 

Simon de Montfort  declinó durante un tiempo lanzarse a la conquista de un lugar tan bien protegido, gracias a la naturaleza, por sus barrancos y gargantas calcáreas, como por los 1000 metros de murallas dobles que bordeaban algunas de ellas, defendidas por un sólido castillo vizcondal. La estrategia que siguieron los cruzados fue la de destruir el pozo con sus reservas de agua situado en la parte baja de la ciudad, al pie del acantilado que domina el río Brian. Se colocaron tres catapultas apuntando a las puertas de la ciudad, y una cuarta, la más grande de ellas, bautizada como la Malvoisine (Mala vecina) destinada a destruir el pozo. Hoy se puede disfrutar de una réplica de esta catapulta, la Malvoisine, y de parte de las murallas, poternas, torres y vestigios del castillo del siglo XIII, que fue mandado derruir por Luis XIII (solo queda un resto de la pared norte, la Candela, en forma de aguja, y los restos de la fachada oriental que esta adornada con parteluces dobles, el castillo medía 120 metros de largo pos 25 de ancho).


Tras siete semanas de asedio el pozo cedió y el vizconde Guilhem de Minerve, negoció la rendición. Salvó su vida y la de los habitantes de la ciudad, pero los refugiados cátaros, más de 150 entre hombres y mujeres, fueron quemados en una gigantesca hoguera el 22 de julio de 1210 al no querer abjurar de su fe. Esta fue la primera gran hoguera colectiva de la Cruzada albigense (Montsegur, 34 años más tarde, sería la última), y una estela realizada en 1985 por el escultor J.L. Séverac, la “Paloma de la luz”, conmemora este hecho. Es una interpretación de las palomas cátaras representadas en Montsegur y en Ussat.  La encontraréis en la plaza que hay frente a la iglesia románica del siglo XI de San Esteve, (con el altar de Saint Rustique, situado en el coro, y que data del año 456, según consta en una inscripción en uno de los lados) así como el pozo de agua llamado Potz Sant Rustie dins Brians, el que catapultaron los cruzados. 

La Calle de los Mártires, ha conservado su dimensión medieval, al pie de la calle hay una puerta con un arco apuntado del siglo XIII, esta puerta es de la llamada Casa de los Templarios, pues tenía como adorno una cruz de Malta. Por esta calle es por donde desfilaron los cátaros para ir ellos mismos a arrojarse a la gran hoguera colectiva, para no tener que abjurar de su fe. Al final de una de las callejuelas de Menerba (que es como se la conoce en occitano) existe el museo de Hurepel, además se puede visitar el Museo de la Cruzada y el Catarismo de Minerve, con maquetas del asedio. en donde se exponen una serie de dioramas, así como figuritas representativas de los personajes participantes en el asalto al castillo cátaro, con todo detalle, poniendo a disposición de los visitantes una guía explicativa en varios idiomas.

http://www.minerve-tourisme.fr/images/accueil-ville.jpg
 Ya nos van quedando menos castillos por ver, los siguientes estan en Lastours, situado en la región del Aude.  Lastours es una pequeña población que ha adquirido fama gracias a sus cuatro castillos situados a 300 mt. sobre un peñasco rocoso de la Montaña Negra.  La zona estuvo ocupada desde la edad del Bronce, como lo atestigua el descubrimiento de unos restos femeninos (que han llamado la “Princesa de Lastours”), en una cueva situada en el camino a los castillos, y donde se han hallado también objetos (muchos sobre su cuerpo) que evocan el arte micénico y egipcio (joyas, perlas de ámbar, etc.). Los visigodos también dejaron aquí importantes vestigios, después de que invadieran el Languedoc en el siglo VI y establecieran la Montaña Negra como la frontera con los francos.

Los cuatro Castillos de Lastours (Cabaret, el principal, Surdespine, Quertinheux y Tour Regine) dominan el curso del Orbiel y de su afluente el Grézilhou, profundamente encajados en el valle del Cabardés (región natural en esta zona). La familia Cabaret es mencionada por primera vez en la zona en el año 1067, asociada a la explotación de las minas de hierro de la montaña. De esta época, hacia mediados del siglo XI, data la construcción de los castillos.
«France-Château de Lastours3» de --Pinpin 17:12, 10 October 2006 (UTC) - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:France-Ch%C3%A2teau_de_Lastours3.jpg#/media/File:France-Ch%C3%A2teau_de_Lastours3.jpg
Los señores de Cabaret, adeptos al catarismo sufrieron desde 1209 los ataques de los cruzados de Simón de Montfort, resistiendo victoriosamente y capturando prisionero al cruzado Bouchard de Marly. Cabaret se convirtió en el lugar principal del obispado cátaro de Carcassés, siendo su señor, Pierre Roger de Cabaret, la pesadilla de Simon de Montfort durante varios años. En 1229, tras dos años de ataques continuados por parte de los cruzados, Cabaret negocio su rendición y fue destruido. Los Perfectos de Cabaret huyeron hacia el País de Sault (al sur de Montsegur, en los alrededores de Belcaire, también en Aude).

Los castillos fueron reconstruidos más tarde por el rey de Francia, modificando su ubicación primigenia y añadiendo la Tour Regine. Los convirtió en eo centro administrativo y militar de seis comunidades en el Cabardès. En el siglo XVI los castillos fueron ocupados por los protestantes hasta que el Mariscal Joyeuse les expulsó en 1591. Fueron perdiendo importancia hasta que quedaron abandonados tras la Revolución Francesa.

En 1905 fueron declarados Monumento Histórico de Francia y se restauraron, se acondicionaron los accesos y se emprendieron excavaciones en el pueblo bajo la dirección de la arqueóloga Marie Elise Gardel. Se ha sacado a la luz un conjunto impresionante de más de 1000 m2 alrededor de la ubicación del antiguo torreón de Cabaret. El pueblo castral contaba viviendas y otros enclaves dedicados a la metalurgia, el textil, el trabajo de la piedra, el despiece de ganado, etc. Desde el 2001 los trabajos se centran en la localización exacta de la ubicación primigenia de los demás castillos y la excavación del cementerio localizado alrededor de la llamada “vieja iglesia”, una capilla romana encontrada más al sur. Como premio a estos esfuerzos, Lastours es uno de los lugares más visitados del Languedoc. La segunda parte de la visita se realiza en el Belvedere de Montfermier, a unos kilómetros de la localidad, que nos sitúa por encima de los castillos para verlos en su alineación perfecta de sur a norte.

«Lastours» de kurtsik - http://www.ipernity.com/doc/kurtsik/6009808. Disponible bajo la licencia CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lastours.jpg#/media/File:Lastours.jpg

Cabert, Tour Regine, Surdespine y Quetinheux.  Vistos desde el Belvedere, estas cuatro fortificaciones, parecen nidos de águila, pues dominan todo el paisaje que se extiende a sus pies. Nunca se rindieron a los soldados de Simon de Monfort, que en vano trató de conquistarlos: demasiado inexpugnables, demasiado difíciles en un lugar que no permitía la utilización de máquinas de asedio.

Si estáis cansados de tanto castillo y tanta ruina, podéis cambiar de tercio visitando las numerosas grutas que hay por toda la zona,  cerca de Lastours, tenemos la Grotte de Limousis, o la Gouffre Géant de Cabrespine. O bien decantarnos por las diferentes "Gorges", éstas están más tocando a los Pirineos, como las "Gorges de Galamus" cerca de Cucugnan, o las "Gorges de l'Orbieu", cerca de Termes, "Gorges de Frau", cerca de Montsegur... ya veis, hay donde elegir, como esta página: http://www.exterieur-nature.com/canyoning-les-gorges-galamus